Convento de las Madres Carmelitas

El cerro de los Ángeles es a la vez el cerro de las carmelitas. Hace poco se han cumplido 100 años desde el 30 de mayo en el que el rey Alfonso XIII inauguró el monumento al Corazón de Jesús sobre el mismo cerro, bajo la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Getafe, cuyos orígenes se remontan nada menos que al siglo XI. También en otro 30 de mayo, el de 1924, María Maravillas Pidal y Chico de Guzmán hacía su profesión perpetua como carmelita descalza en una humilde casita de Getafe.

Es que el 19 de mayo de 1924 santa Maravillas de Jesús había salido con otras tres monjas desde el Carmelo del Sagrado Corazón de Jesús y de San José –en el que había ingresado el 12 de octubre del año 1919– en otro cerro, Las Casillas, lo más alto en San Lorenzo de El Escorial, para fundar el Carmelo del cerro de los Ángeles. Y en el de San Lorenzo de El Escorial se conserva tal cual –en el noviciado dentro de la clausura– la celda de la madre Maravillas. Las carmelitas descalzas no dejan de recordar, en una ventana enrejada del primer piso, lateral al presbiterio de la iglesia, que allí recibió la inspiración de fundar el Carmelo del cerro de los Ángeles.

El Carmelo de San Lorenzo de El Escorial había sido fundado e inaugurado en la fiesta de Santiago de 1910 y era hijo del Carmelo de San José de Salamanca, la séptima fundación de santa Teresa de Jesús en el año 1570. Así que el Carmelo del cerro, al ser filial del de San Lorenzo de El Escorial, es nieto del de Salamanca. Y como la madre Maravillas fundó muchos más, estos se enlazan –a través del de San Lorenzo de El Escorial– con las fundaciones de santa Teresa de Jesús.

Hay que notar que el entonces obispo de Madrid fue quien aprobó diocesanamente la erección del Carmelo del cerro y quien nombró primera priora a Maravillas de Jesús. Se dio la licencia pontificia en una comunicación de la Secretaría de Estado de 22 de abril de 1924 con la aprobación del Papa Pío XI así: «Su Santidad, altamente complacido de la bella iniciativa, ha concedido de todo corazón la implorada facultad y se ha dignado bendecir a Mons. Eijo, Obispo de Madrid, y a todos aquellos que prestaran su actividad en la realización de la proyectada obra».

Y, así, carmelitas desde Madrid para el mundo y para el cielo.

Publicado el 23 de Mayo de 2019 en Alfayomega.