Viernes 7 de octubre de 2022
Oración de los primeros viernes de mes | Sta. Margarita Mª de Alacoque
«Único Amor mío, ¡cuánto te debo por haberme prevenido desde mi más tierna edad, constituyéndote dueño y poseedor de mi corazón!»
(Sta. Margarita Mª de Alacoque)
En este mes en que celebraremos la fiesta de santa Margarita Mª de Alacoque, comenzamos una serie de Primeros Viernes dedicados a esta gran apóstol del Corazón de Jesús.
Margarita Mª nace el 22 de julio de 1647 en Vérosvre, Francia. Es la quinta entre siete hermanos. Su padre, Claudio, notario real, muere en 1655 y la madre, Filiberta, ante la imposibilidad de ocuparse de los cinco hijos que le quedan, se resuelve a llevar a Margarita, de 8 años, al pensionado de las religiosas de Charolles. A consecuencia de una extraña enfermedad que le impide todo movimiento, Margarita no permanece allí más que dos años. Pero la gracia ya la ha tocado y afirmará: “Único Amor mío, ¡cuánto te debo por haberme prevenido desde mi más tierna edad, constituyéndote dueño y poseedor de mi corazón, aunque conocías bien la resistencia que había de hacerte!”.
Margarita se siente interiormente impulsada a entregarse a Dios en la vida religiosa. Y durante su enfermedad, al no encontrarse ningún remedio, se consagra a la Virgen: “Le prometí que si me curaba, sería un día una de sus hijas. Apenas hice este voto, recibí la salud acompañada de una nueva protección de la Virgen”. Sin embargo, una vez recuperada, confiesa que no pensaba más que en divertirse, preocupándose poco de su promesa. Mientras tanto, los suyos pretenden casarla. Poco a poco, su corazón va a volverse de nuevo hacia Dios y con 24 años decide entrar en el Monasterio de la Visitación de Paray-le-Monial, Orden fundada pocos años antes (en 1610) por el Obispo de Ginebra, san Francisco de Sales, y santa Juana Francisca de Chantal, una de sus hijas espirituales. La sencillez, la dulzura, la humildad y la alegría, a imagen de la Virgen, son el fundamento de la Orden, nacida del Corazón de Jesús y de María, y hoy presente en 33 países.
Al entrar en el locutorio, Margarita oyó interiormente estas palabras: “Aquí es donde te quiero”. Era el 25 de mayo de 1671.
Señor, cuán importante es conocer tu voluntad y cumplirla de todo corazón. Ahí es donde encontramos nuestra alegría y descanso. Danos la Gracia de conocer y morar en el querer de tu Corazón, como santa Margarita.
JESÚS, MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN, HAZ MI CORAZÓN SEMEJANTE AL TUYO.
Compositor e intérprete de la canción: Javier Salvado Romero.
